El pasado 11 de septiembre, la Agencia de Desarrollo y Diseño de Nación (ADDN), en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), desarrolló el Conversatorio “Futuro de la Agricultura Regenerativa en El Salvador”, donde líderes del Gobierno, la industria y la salud coincidieron en un cambio nacional que vincula la restauración del suelo con la salud pública y el crecimiento de las exportaciones.
El Viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, asistió y brindó su apoyo total al esfuerzo, confirmando que la ADDN liderará una nueva Iniciativa de Salud e Inocuidad Alimentaria para convertir estándares, referencias de laboratorio y capacitación en programas listos para los agricultores. Ric Scalzo, nuestro invitado y líder global en mercados regenerativos, ayudó a abrir vías con compradores mediante la definición de especificaciones de compra y parámetros de precios premium; explorando compras futuras para cultivos prioritarios (jengibre, cúrcuma, cacao, café y coco); y apoyando proyectos piloto que recompensan prácticas regenerativas verificadas, de modo que los productores puedan hacer la transición con señales claras y demanda a largo plazo.

El Salvador tiene el potencial de generar entre 1,5 y 2,2 mil millones de dólares en exportaciones anuales al pasar de monocultivos intensivos en químicos a cultivos regenerativos con valor agregado, especialmente jengibre y cúrcuma, procesados en polvos, extractos e ingredientes funcionales limpios y trazables.
Este es el futuro de la agricultura: suelos más saludables, inocuidad alimentaria verificada y precios premium de marcas globales de productos naturales y de salud que exigen especificaciones estandarizadas y libres de residuos. Al construir pequeños centros de procesamiento ágiles y estrictos protocolos de laboratorio y trazabilidad, El Salvador se posiciona como un proveedor boutique de valor agregado para la industria de alimentos saludables, obteniendo mayores márgenes, demanda estable y una marca nacional sinónimo de calidad y regeneración.
Al cambiar a cultivos regenerativos con valor agregado y cumplir con las especificaciones de los compradores, los pequeños agricultores pueden capturar precios premium, aumentando así los ingresos familiares y estabilizando el flujo de efectivo a lo largo de las temporadas. Con suelos más limpios, insumos más seguros y la Iniciativa de Salud e Inocuidad Alimentaria de la ADDN guiando la capacitación y los estándares, las familias rurales ganan salud, resiliencia y prosperidad compartida. Una salida real y tangible de la pobreza.

En palabras del Director de la ADDN, David Rivard:
“Estamos frente a la posibilidad de crear una nueva industria agrícola que transforme nuestra economía, cuide la salud de nuestra gente y preserve el medio ambiente para las futuras generaciones.”
Así como el país ha logrado enfrentar retos que parecían imposibles, como la recuperación de la seguridad y la transición hacia una sociedad más moderna y eficiente mediante el uso de Bitcoin, ahora se busca liderar la transformación hacia una agricultura regenerativa que combine innovación, sostenibilidad y oportunidades de exportación. Seremos el primer país centroamericano en evolucionar fuera de la mentalidad de república bananera, es decir, de productos extractivos sujetos a los precios globales de las materias primas, mostrando un firme rechazo y alejamiento del modelo de desarrollo que ha llevado al país a tan malas condiciones, al igual que a otros países del mundo.
